Descripción
La figura del Corredor Público, en alguna de sus modalidades acompaña, el desarrollo del hombre, desde que este vive en sociedad y particularmente cuando comienza a darse en virtud del desarrollo regional, el intercambio o trueque de mercancías, virtud de la actividad comercial. La figura del mediador aparece en las culturas mas primitivas y su función consistía en facilitar la aproximación de compradores. En Egipto los mediadores, formaban una clase o casta, se les denominaba Corredores. En Roma se les conocía como Proxenetas y sus funciones estaban definidas en el Digesto (Codificación Romana), que básicamente eran las de mediación. El proxeneta era un hombre libre, ciudadano romano que no dependía de nadie, por lo que tenía que ser un Pater Familia, actuando como conocedor de la materia mercantil y dando fe de los actos que ante él se realizaban, protegiendo los intereses de los ciudadanos romanos. Surgieron cambios económicos que hicieron posible una transformación. Se reconoció el valor del comercio y de los servicios que se prestaban. El Proxeneta o Corredor, pasó a ser un Fedatario Publico, dando seguridad a los intereses de la comunidad, iniciando una época de auge para el mediador o proxeneta. En la Edad Media, el comercio creció gracias a las cruzadas, que abrieron nuevas vías de comunicación hacia el oriente, dando como origen el intercambio de mercancías entre Europa y el medio Oriente. El tráfico mercantil creció enormemente sobre todo en las ciudades mediterráneas, tales como: Pisa, Amalfi, Venecia, Génova y Nápoles, siendo además los primeros puertos del mundo. En la edad media realmente se incrementó la figura del Corredor o Mediador, adquiriendo gran importancia, al grado que algunas ciudades italianas se llegó a prohibir la celebración de cualquier contrato sin su intervención, debido a la intensificación del comercio en tales ciudades. Al reunirse en ellas comerciantes de diversas nacionalidades se vieron precisados a que alguien mediara entre ellos, siendo su intervención garantía de probidad y buena fe, facilitando al rapidez de los convenios o contratos. Venta, renta y mediación de inmuebles en todo México; arbitraje y valuación de inmuebles y empresas.